Los seres humanos vivimos en ocasiones experiencias incómodas o negativas que nos hacen pensar muchas cosas a la misma vez. Hay algunos que prefieren guardar en su interior ese sentimiento, mientras otros desean expresarlo o como dicen algunos, “botar ese golpe”. Hay múltiples formas de hacerlo y no necesariamente es hablándolo, muchos prefieren expresarlo a través del arte. Por ejemplo, desastres naturales y encierros forzados han sido detonantes que han llevado a muchos exponentes del arte como Julián Ruiz a expresar ese sentimiento a través de su trabajo.

Esto es precisamente lo que el artista ponceño Julián Ruiz (Ponce, 1974) ha logrado, presentando su más reciente colección titulada Instinto Matiz, un relato muy personal sobre su estado emocional tras perderlo todo en el terremoto ocurrido en enero de 2020 y que impactó mayormente el área sur. En entrevista con este medio, Ruiz expresó que Instinto Matiz “está inspirada en cómo uno trata de regenerar energías positivas después de todo lo que ocurrió. En un periodo de dos años aproveché ese encierro, en cierta medida obligatorio (por la pandemia), para meditar y sanar”.
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Tras el terremoto, aprovechó el tiempo pandémico para poder crear y expresar todo lo que tenía por dentro. El artista explicó que durante este período, tuvo un cambio de estilo en sus pinturas. De pinturas figurativas y costumbristas, fue moviéndose más hacia la técnica de la textura, dándole más color pero tornándose más abstracta.
Según expresó él mismo Julián Ruiz: “esta etapa mía nueva, sale de acuerdo con la experiencia de lo que hemos vivido. Dicen que los colores, en la manera en que uno pinta, transmiten ese sentimiento. La textura se puede decir que es una manera de crear abundancia, donde la parte del lienzo es la que capta esa forma de uno crear sin miedo, de soltar lo que puede ser un golpe interior y, que a la larga, trae esa sanación”, indicó Ruiz, quien tiene una Maestría en Dibujo y pintura en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico en Ponce.

“Lo que estoy tratando es de sanar en el color y en la forma que les estoy dando a las obras, esa parte de mí con alegría. Son piezas que algunas tienen un grado de nostalgia, pero otras también, con los colores y la energía, tratan de crear algo alegre o de renacer… Instinto Matiz es una colección que lleva mucho peso personal y creo que es bonito que trate de transmitir a través de mi sanación personal alegría en estas obras, que sé que cuando las personas las ven, se sienten identificados con el tema”, añadió Julián Ruiz.
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El tema del terremoto es muy importante dentro de la historia de esta colección, porque vivió en carne propia el haber estado muy cerca del epicentro. “Se sintió por las cercanías. Estaba viviendo en el casco urbano, alrededor de la Plaza de Las Delicias de Ponce, uno de los lugares que más sacudió el terremoto, el que hizo que el apartamento fuese inaccesible para vivienda… Fue el catalítico de muchas cosas, que para mí estos dos años, que parecen como de 15, de todo lo que ha sucedido tan rápidamente, incluyendo esta exposición, traté de asimilar en lo más posible ese sentimiento y esos golpes que te obligan a botarlo de una manera, porque lo peor es quedarse con eso por dentro. Las hablas o las expresas a tu modo”.
Desde niño, Julián Ruiz ya hacía retratos de personas, demostrando a temprana edad su talento en el arte plástico. Su primer maestro de arte -cuando tenía siete años- fue Edmee Téllez, discípulo del artista español José Azaustre (1929). En 2004 inició estudios con Wichie Torres en su atelier en Ponce. Recibió además, consejos y conocimientos del maestro, pintor y educador Diógenes Ballester en su estudio, también en Ponce.
Puerto Rico a color…

Durante su trayectoria como pintor, Ruiz tocó en sus obras temas nostálgicos y costumbristas sobre Puerto Rico. Entre sus piezas, se puede encontrar una imagen de un jíbaro puertorriqueño, un trabajador de la agricultura o de pasajeros dentro del desaparecido tren. “Esta colección es parte de su progreso como artista… retrato esa esencia del Puerto Rico de antes. Estamos tan fijados en el material y en lo ajeno, que nos olvidamos de nuestra cultura. Hice una exposición llamada Puerto Rico a color (2010), en la que repasé la historia de Puerto Rico de los años 40 y 50. Como herramienta utilicé fotografías de Jack Delano… Lo que hice fue revivir esos momentos y personas que sí existieron. A estas piezas (fotos) que eran en blanco y negro, quise darles vida y movimiento con color. Fue una parte que me ayudó mucho a adquirir admiración y reconocimiento”.

Sobre este particular, el especialista en artes plásticas y curador Humberto Figueroa Torres escribió para la página electrónica del artista: “Otro conjunto dedicado a la pintura de un ayer de mediados del siglo XX le permite despliegues de virtuosismo desde una figuración que alude a la nostalgia y la melancolía. El jíbaro puertorriqueño frente a un paisaje de fondo muestra el agotamiento que resulta de una jornada en cultivos y crianzas. Esos cuadros del pasado que Julián se apropia de fotografías documentales se transforman con la ampliación de la escena y el revestimiento cromático. Su gestualidad calculada por la razón, el pintor no se permite la desconexión por arrobamiento, carga la imagen con las tensiones que la mirada traduce a vitalidad”.
Las obras de la colección Instinto Matiz de Julián Ruiz están Expuestas en la galería Pamil Fine Arts -Localizada en la avenida Glasgow College Park en San Juan. Para más detalles sobre el artista, visite www.artjulianruiz.com.
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