El Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR) anunció los ganadores de su “Competencia Proyectos de Fin de Carrera 2024”, destinada a premiar la excelencia en el ejercicio del diseño de proyectos académicos y abierta a todos los estudiantes egresados durante los pasados cinco años de las escuelas de Arquitectura y Arquitectura Paisajista del país, que estuvieran colegiados o en trámites de hacerlo.
El Jurado, compuesto por los arquitectos Raphael Osuna y Darianne Ochoa-Rivera junto a la Arq. Psj. Linda Barfield, tras evaluar los proyectos presentados en una de cuatro categorías: Vivienda; Urbanismo; Comercial, Institucional o Dotacional y Paisajismo, exaltó la calidad y la diversidad de las propuestas y temas presentados, «pues son muestra del compromiso con Puerto Rico que tiene la nueva generación de diseñadores.»
El Premio al Mejor Proyecto de Fin de Carrera 2024 recayó en la estudiante Luz Teresa Hernández Irrizary, de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, por su trabajo: «Embrace Architecture of Mental Health Recovery». Según el laudo, el Jurado seleccionó este edificio institucional como el mejor proyecto presentado, debido a que hace amplia referencia a investigaciones recientes sobre la salud mental en la Isla para crear un concepto y diseño sutil, el cual fluye con la topografía dando como resultado una solución orgánica que se combina con estrategias de arquitectura sostenible, incorporando también la vegetación y el valor terapéutico de los animales de servicio.

El Premio al Mejor Proyecto en la Categoría de Vivienda recayó en la estudiante Sophia I. Rivera Cruz, de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Puerto Rico (EAUPR), por su trabajo titulado: «La torre de viento en la vivienda urbana: Estrategias de diseño bioclimático para remediar la crisis climática y satisfacer el confort humano en Puerto Rico», al resaltar su enfoque investigativo y de exploración de un elemento arquitectónico con el propósito de mejorar la calidad de vida, según los principios de la arquitectura tropical.

Mientras que el Premio a Mejor Proyecto en la Categoría de Edificio Comercial, Institucional o Dotacional fue para la joven Nildalice Berrios Negrón. También la EAUPR, por su proyecto «La ciudad y la restitución del valor social de los residuos». En el cual presenta estrategias de diseño, como el rescate de una estructura abandonada en Santurce. Además de la reutilización de elementos descartados, y la incorporación de arquitectura sostenible, para resaltar el valor social de los residuos de la ciudad. «Este proyecto, cuya narrativa está enmarcada en un proceso participativo, aporta al rescate del entorno urbano y a su futura transformación social», leyó el laudo.



