Saltar al contenido principal
San Juan79°⛅ Parcialmente nublado
HIMNO DE PUERTO RICOHIMNO DE P.R.
PublicidadPublicidad: Anuncio OFIC Medalla Horizontal half pages
Comunidad

La importancia de los músicos del Viejo San Juan

Por 4 min lectura
Viejo San Juan

Por: Daniel Gabriel González Santana

Nota: El periodista es estudiante de la Maestría de Periodismo e Innovación en la Escuela de Comunicación de la Universidad del Sagrado Corazón.

Foto principal por: Sean Pavone

El Viejo San Juan, similar a un museo, es un espacio cubierto de historia y arte en cada una de sus esquinas. Sus cálidas calles durante el día nos invitan a admirar las coloridas casas, edificios y vista hacia el océano, mientras durante sus noches frescas, las calles se inundan de olores llamativos y la música creada por los artistas nómadas de la ciudad. La música del Viejo San Juan nos guía, dejándonos saber en qué callejón doblar y cuál plaza visitar. Estas armonías son tan naturales a esta antigua ciudad, que es fácil no cuestionarse quiénes son las personas que nos dan una expresión de sus vidas para la satisfacción de nuestros oídos.

Ya sean guitarristas, violinistas o cantantes, en las plazas, aceras o esquinas, es común encontrar a algún músico en Viejo San Juan por las tardes y noches. Se pueden apreciar parados con sus instrumentos musicales, serenando a un grupo de personas -en ocasiones a nadie- y con algún objeto con apertura en donde pueden recibir donaciones por parte de los espectadores. Estos músicos son parte de la esencia de Viejo San Juan y uno de los factores que mantienen el ambiente vivo.

Los músicos no siempre son los mismos, ni se encuentran en los mismos lugares. Como una estrella fugaz, no sabrá con exactitud cuándo los verá nuevamente. Aunque algunos si tienen espacios, días y horas de preferencia, cultivando una familiaridad con los visitantes y residentes del área, tal vez no sepamos sus nombres o historias, pero sus ausencias son sentidas cuando lo único que se escucha son los carros, alborotos y a veces el silencio.

Tocar por el amor al arte (y para comer)

Plaza de Armas es un gran espacio, con establecimientos de comida y áreas para sentarse después de subir las cuestas de Viejo San Juan. En ocasiones nos podemos encontrar a Trevor, violinista que lleva tocando hace unos cinco años en Viejo San Juan, donde reside. Luego de la sugerencia de un amigo músico, quien también toca en ocasiones en Viejo San Juan, Trevor comenzó a tocar su violín en Plaza de Armas durante algunas tardes. “Me pareció un ambiente muy lindo. Perfecto para practicar mi música y también para conocer al público, los vecinos de Viejo San Juan y los turistas que vienen de afuera” expresó el artista. Mientras toca el violín, Trevor es acompañado por una bocina que produce diferentes canciones reconocidas, creando un producto final de música familiar, elevada con el sonido del violín.

Aquí Trevor en Plaza de Armas, tocando el violín al ritmo de Quizás, Quizás, Quizás:

 

Unas calles más abajo, sobre el Paseo de la Princesa, se encuentra el Bastión de las Palmas, una pequeña plaza cerca de la Capilla del Cristo y del Parque de las Palomas. De vez en cuando nos encontramos a Jeffrey, un hombre estadounidense con más de 20 años residiendo en Puerto Rico. Jeffrey, siempre acompañado de su guitarra, serena a las personas que se sientan en la pequeña plaza a observar la bahía. Mientras el sol y los cruceros se despiden de la Isla. El guitarrista, que cuando no está en el Bastión de las Palmas se encuentra cerca de El Convento, escoge a Viejo San Juan como su hogar base para sus serenatas. Ya que, como expresó, “la gente es amable y el clima es bueno.”

Vea a Jeffrey en el Bastión de las Palmas, tocando su guitarra.

Trevor, Jeffrey y todos los músicos callejeros son acompañados de envases o los estuches de sus instrumentos para invitar a los espectadores a dar algún tipo de donativo monetario. Una realidad que es difícil vivir del arte. Es de necesidad para estos músicos los donativos de los espectadores para poder sobrevivir o poder continuar con sus proyectos artísticos. “Es un ciclo” remarca Trevor, “Necesito ganar dinero para invertirlo de nuevo en mi arte”. En el caso de Jeffrey, el dinero que obtiene a través de las propinas es el que utiliza para vivir. “Yo soy flaco”, dice Jeffrey con un poco de risa tras mencionar que el dinero que obtiene realmente apenas le da para vivir.

Aunque no es de obligación el ofrecer alguna propina a los músicos callejeros de Viejo San Juan, cabe destacar que estas son sus vivencias. Claro, no es de esperar que se le ofrezca dinero a cada uno de estos músicos que nos encontramos por las calles. Pero siempre que los escuchen, recuerden que son una parte fundamental de la magia de Viejo San Juan. Sin ellos las caminatas nocturnas los fines de semana mientras se come un helado son menos dulces y más silenciosas.

Apoye nuestra labor

Ayúdenos a seguir contando nuestra cultura

Si quiere ayudar a que continuemos apoyando la cultura puertorriqueña, puede hacerlo aquí.

Donar con PayPal Pago seguro en PayPal. También acepta tarjeta.
Periódico El Adoquín

Sobre el autor

La redacción del Periódico El Adoquín está compuesta por un grupo de escritores y editores independientes que trabajan para publicar información de interés cultural puertorriqueño los siete días de la semana.

Deja un comentario

Descubre más desde Periódico El Adoquín

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo