Fuentes confiables continúan revelando a El Adoquín un panorama alarmante dentro del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), donde proyectos de restauración y mantenimiento de edificios históricos enfrentan graves retrasos o están completamente paralizados, a pesar de contar con fondos asignados desde hace ya tiempo.
Proyectos de mejoras estancados
Según la información obtenida, todos los proyectos de mejoras a edificios bajo la tutela del ICP se encuentran estancados. Aquellos que dependen de fondos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), como los que ya habían iniciado procesos de diseño o licitación, están detenidos. Incluso las obras actualmente en construcción enfrentan atrasos.
Uno de los ejemplos más significativos es el de la Casa OPIS en la calle Cristo del Viejo San Juan, cuya rehabilitación es financiada por la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI) con fondos del Plan de Rescate Americano (ARPA). Se suponía que este proyecto estaría entregado para el 30 de junio de 2025, pero la nueva proyección es para el primer trimestre de 2026.
Abandono de museos y patrimonio
Nuestra fuente explica que la situación es especialmente crítica en el sur de la Isla. Los cuatro museos bajo el ICP en la ciudad de Ponce no han recibido avance alguno, pese a haber sufrido daños significativos durante los terremotos de 2020. Asimismo, el Museo Casa Blanca en el Viejo San Juan permanece paralizado, sin señales de avance en su restauración o apertura.
En Vieques, la situación del Fortín Conde de Mirasol es particularmente preocupante: la estructura colapsó parcialmente y ha sido clausurada por OSHA. A pesar de esto, los cuatro empleados asignados continúan recibiendo salario desde sus casas. Se había planteado reubicarlos a una instalación municipal en enero pasado, pero el acuerdo con el Municipio de Vieques nunca se concretó.
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Desperdicio de fondos y falta de gestión
Una de las denuncias más impactantes es la situación del Archivo General y la Biblioteca Nacional, que continúan operando con un transformador alquilado por el que el gobierno paga 40,000 dólares mensuales. Aseguran que aunque desde enero pasado ya se tienen los fondos para adquirir un transformador propio, aún no se ha comenzado el diseño ni el proceso de compra.
Por otro lado, la sede del ICP en Viejo San Juan tampoco cuenta con aire acondicionado ni sistemas de cisterna funcionales, debido a la falta de mantenimiento. “Es un chiste entre empleados que casi nadie va presencial. La mayoría está trabajando remoto”, comentó la fuente. Señalando que la incapacidad administrativa ha llevado a una virtual paralización del funcionamiento institucional.
Un reflejo del deterioro cultural
Este cuadro evidencia una alarmante desorganización administrativa y una falta de voluntad política para rescatar el patrimonio histórico y cultural del País. Los retrasos en proyectos con fondos ya asignados y el abandono de museos y archivos clave no solo representan una pérdida económica, sino también un golpe profundo a la identidad y memoria colectiva de Puerto Rico.
¿Tiene información confidencial sobre el estado de nuestras instituciones culturales? Escríbanos a [email protected]. Su identidad será protegida.



Vayan a ver las “RUINAS” de CAPARRA en completo abandono !!!😬🤬😳