Más de 200 personas se congregaron este sábado en el Balneario de Carolina para formar con sus cuerpos la frase “Migrar es un derecho”, en un acto de apoyo a las comunidades inmigrantes en Puerto Rico. La manifestación marcó el inicio de la segunda fase de la campaña “Migrar no es un crimen”, impulsada por las organizaciones Kilómetro 0, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Puerto Rico, Amnistía Internacional Puerto Rico y Comuna Caribe.
“Dibujamos esta frase con nuestros cuerpos, en la orilla del mar, porque es el espacio simbólico por donde ocurre gran parte de la migración hacia nuestro país. En esta segunda fase de la campaña queremos educar y enfatizar en que migrar es un derecho humano reconocido por el derecho internacional, no un crimen”, señaló Annette Martínez Orabona, directora ejecutiva de la ACLU de Puerto Rico.
Martínez Orabona añadió que “además de la Declaración Universal de Derechos Humanos, este derecho está protegido por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados”, al subrayar que Estados Unidos forma parte de estos convenios y está obligado a cumplir con sus disposiciones.
Los participantes vistieron mayormente los colores blanco, rojo y azul celeste, representativos de la bandera de Puerto Rico y de la campaña solidaria. Una vez formada la frase en la arena, la imagen fue captada desde el aire por un dron.

“Estamos aquí porque queremos decir ‘presente’, sostener y sostenernos para resistir la crueldad con la que un gobierno tiránico trata a nuestras hermanas y hermanos del Caribe y de otras naciones del mundo”, expresó Mari Mari Narváez, directora ejecutiva de Kilómetro 0. Agregó que “venimos para decir que no lo aceptamos, que con nosotros no cuenten para el odio y la exclusión; para avalar el secuestro, el encarcelamiento ilegal, la criminalización de personas que son parte de nuestro país desde tiempos inmemoriales y que tienen derecho a estar aquí”.
La campaña “Migrar no es un crimen” comenzó en agosto con el fin de denunciar la violencia institucional contra comunidades inmigrantes en la isla y promover una cultura de solidaridad. Según las organizaciones convocantes, desde enero de este año se han registrado más de mil detenciones federales, en su mayoría sin órdenes judiciales y de personas sin historial criminal.
“Puerto Rico tiene una historia migratoria que nos obliga a ser solidarios. En vez de alentar la persecución, el discrimen y el racismo, tenemos que abrazar el compromiso con los derechos humanos”, afirmó Liza Gallardo, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Puerto Rico. “Por eso, de haber levantado nuestra voz para decir que migrar no es un crimen, hoy —en conjunto— decimos con voz muy alta todas las personas que estamos aquí, que migrar no solo no es un crimen, sino que migrar es un derecho”, añadió.
Durante la actividad, los asistentes realizaron una ofrenda floral al mar en memoria de las personas migrantes fallecidas. Igualmente de las familias separadas por redadas y como gesto de petición de protección para quienes deben abandonar sus lugares de origen.
“En tiempos de apatía y frustración, de violencia y racismo institucional, hoy nos reiteramos en alimentar la dignidad y la solidaridad como personas caribeñas. Sobre todo, como dueñas y dueños que somos de esta tierra por derecho inalienable”, expresó Hilda Guerrero, portavoz de Comuna Caribe.
Las organizaciones convocantes reiteraron su reclamo de políticas de santuario. Acceso equitativo a servicios básicos como salud, educación, vivienda y defensa legal, y un alto a la criminalización y encarcelamiento de personas migrantes.


