La visita de Remi Cohen, directora ejecutiva de Domaine Carneros, al Hórreo de V. Suárez se convirtió en una oportunidad para destacar la conexión entre la tradición vinícola californiana y la cultura gastronómica de Puerto Rico. Se informó que la bodega —reconocida por su producción de vinos espumosos elaborados con el método tradicional de la casa francesa Taittinger— reafirmó a la isla como su principal mercado en el Caribe.
Con más de tres décadas de presencia en Puerto Rico, Domaine Carneros ha encontrado un espacio privilegiado en el paladar local. La preferencia de los consumidores por vinos de carácter ligero y elegante, ideales para el clima y la cocina isleña, ha consolidado su popularidad. Entre sus etiquetas más apreciadas se encuentra el Domaine Carneros Brut, descrito como un vino versátil y con gran capacidad de maridaje.

“Puerto Rico es un mercado dinámico, exigente y con una personalidad única. Nuestros vinos se han integrado a su cultura de celebración, desde lo cotidiano hasta lo festivo”, expresó Cohen, quien resaltó la afinidad de estos espumosos con la gastronomía local, desde frituras tradicionales como los bacalaítos hasta mariscos de alta cocina.
La ejecutiva destacó que el catálogo de la bodega ha crecido en la isla con opciones como el Brut Rosé Cuvée de la Pompadour, el Pinot Noir de viñedo propio y el Vermeil semiseco. Estos, junto al Chardonnay Le Rêve, reflejan una diversidad que busca responder a distintos estilos de consumo cultural y gastronómico.
Para Sylvette Carrasquillo-Sierra, gerente senior de marca de V. Suárez & Co., la buena acogida de Domaine Carneros responde a una combinación de factores: la relación histórica de Puerto Rico con Taittinger, la apertura del público local a vinos californianos, y la manera en que estos productos dialogan con la identidad culinaria de la isla.

Más allá del consumo, Cohen subrayó que el vino espumoso es también una experiencia social y cultural: “Se trata de compartir momentos, de acompañar tradiciones familiares y celebraciones colectivas. En Puerto Rico, donde siempre hay ocasión para celebrar, nuestros vinos encuentran un lugar natural”.
Su visita incluyó también reflexiones sobre los retos de la industria vitivinícola global, desde el impacto del cambio climático hasta la búsqueda de mayor sustentabilidad en la producción. Cohen señaló que Domaine Carneros ha logrado reducir el consumo de agua en casi un 50% durante la última década y apuesta por prácticas responsables que armonicen con la tradición agrícola y con los estilos de vida contemporáneos.


