San Francisco vivió un evento único lleno de música, baile y cultura urbana cuando más de 30 aficionados vestidos como Bad Bunny se reunieron para competir en un concurso de dobles de Bad Bunny el astro puertorriqueño en el corazón del barrio del Mission District de la ciudad al oeste de los Estados Unidos, días antes de su presentación en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX.
La competencia de dobles de Bad Bunny, celebrada ayer jueves, 5 de febrero, en Tacolicious, un conocido restaurante mexicano en Valencia Street, reunió a personas de todas las edades y estilos. Algunos participantes lucían peinados rizados, barbas pintadas, sombreros “pava” (icónicos de Bad Bunny) o incluso atuendos inspirados en la estética de su exitoso álbum Debi Tirar Mas Fotos, ganador reciente de varios premios Grammy.
El objetivo no era solo parecerse físicamente al cantante, sino capturar su energía y estilo: los concursantes caminaron por una pasarela improvisada, realizaron movimientos de baile al ritmo del reggaetón y recibieron aplausos del público, que coreaba sus canciones favoritas, según reportó el medio The Independent
Entre quienes viajaron para participar estaban Adam Fox, de 24 años, y su amigo Alejandro Kurt. Ambos vinieron desde Belmont (al sur de San Francisco) porque, según contaron, varios conocidos les habían dicho que se parecían a Bad Bunny. Fox, incluso sin hablar español con fluidez, celebró la música del artista y su impacto cultural.
El ganador y la celebración comunitaria
El concurso culminó con la coronación de Abdul Ramirez Arroyave, un imitador profesional oriundo de Colombia, quien se llevó el premio principal tras impresionar al público con su atuendo y actitud. Tras su victoria, Arroyave agradeció al público y cantó junto a los presentes, reforzando el espíritu de fiesta que había invadido la calle.
Lejos de ser un simple concurso de disfraces, el evento terminó convirtiéndose en una especie de fiesta callejera multicultural, con seguidores bailando, tomando fotos y compartiendo la emoción del próximo Super Bowl. Para muchos, fue una forma de celebrar no solo la música de Bad Bunny, sino también su influencia cultural en comunidades latinas y más allá.
Imagen principal: Foto captura de video. KCRA


