La Federación Pescadores y Defensores del Mar de Puerto Rico, Inc. (FEPDEMAR) informó que alcanzó esta semana un acuerdo con el secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Waldemar Quiles, para que los pescadores puedan continuar trabajando mientras la agencia tramita la renovación de sus licencias de pesca, proceso que, según indicaron, puede extenderse hasta seis meses o más.
Aunque la Federación se mostró conforme con lo dialogado, insistió en que es “urgente y necesario” que la autorización sea emitida por escrito y con carácter oficial, a fin de evitar multas o confiscaciones.
El presidente de la Federación, Miguel Ortiz Serrano, explicó que la situación es apremiante debido a la temporada de Cuaresma. “Esto es urgente, estamos en medio de la Cuaresma, el momento en que más pescado se consume”, expresó. Detalló que el pasado 24 de febrero se reunieron con el secretario y su equipo en la sede del Departamento.

“El ambiente de la reunión fue bueno y lo más importante, que el secretario se comprometió a hacer lo justo”, sostuvo Ortiz Serrano. Añadió que el titular del DRNA solicitó dos días para buscar una alternativa más rápida que una orden administrativa. Esto para autorizar a los pescadores a trabajar mientras se procesan sus renovaciones. “Aunque dos días es mucho tiempo sin trabajar, sobre todo cuando estamos en medio de la Cuaresma. Sin embargo, aceptamos porque vimos luz al final del túnel”, afirmó.
Según relató, el secretario indicó que emitir una orden administrativa podría tomar hasta dos meses, explicación que, aseguró, no fue debidamente aclarada. “Nunca entendimos por qué dos meses”, puntualizó.
Por su parte, Ramberto Hernández Hernández, presidente de la Asociación de Pescadores de La Parguera, señaló que los pescadores acudieron a la reunión con un borrador de orden administrativa que habían entregado previamente el 17 de febrero.
“La idea era que el secretario pusiera el borrador en la pantalla grande del salón, para que la revisáramos con su equipo y el nuestro. También, para que la firmara y la pusiera en vigor a la brevedad posible”, indicó. Explicó que el documento contemplaba dos puntos principales. Uno es permitir que los pescadores trabajen mientras se evalúan sus renovaciones y cancelar las multas impuestas durante ese proceso. “Pero nunca se prendió la pantalla, ni leímos el borrador de la orden que preparamos, que lo que tiene son dos páginas y un chispito más”, sostuvo.
Ortiz Serrano relató que el jueves, alrededor de las cuatro de la tarde, conversó telefónicamente con el secretario. Quien le comunicó que, en lugar de emitir una orden administrativa, instruiría al comisionado del Cuerpo de Vigilantes para que no se impusieran multas.

“Yo lo escuché humildemente”, expresó el líder pesquero, pero explicó que posteriormente consultaron con uno de los abogados de la Federación, quien recomendó que la medida fuera formalizada por escrito. “Imagínese que un vigilante intervenga con un pescador y que le quiera confiscar la pesca y todo. ¿Qué le va a decir el pescador allá en medio del mar? ‘Ah, usted no puede hacer eso porque Miguel me dijo que el secretario le dijo…’ Así no se puede, las cosas tienen que estar claras y por escrito, tienen que ser oficiales”, argumentó.
Asimismo, advirtió sobre las posibles complicaciones en el tribunal al intentar cancelar multas sin un documento oficial que respalde la instrucción. Según Ortiz Serrano, durante esa conversación el secretario se molestó y terminó la llamada abruptamente.
“Lo que estamos pidiendo es que ponga por escrito la orden. Además de que le diga al comisionado que no den las multas, pero que lo ponga por escrito. Una cosa no quita la otra, van de la mano”, afirmó.
Finalmente, subrayó la importancia de que cualquier determinación sea publicada oficialmente para que los pescadores tengan certeza jurídica. “Si los pescadores no se enteran, no se van a atrever a salir a pescar, a exponerse a multas y confiscaciones del fruto de su trabajo, de sus embarcaciones o de sus equipos”, concluyó.


