Puerto Rico se une a las prácticas contemporáneas que investigan la relación entre el arte y la tecnología con la creación del Laboratorio de Danza Imposible, una iniciativa de VisionAIRe en colaboración con Ballets de San Juan. Según se informó a la prensa, este es el primer laboratorio experimental de su tipo en la isla, que reúne a bailarines en un proceso intensivo de experimentación y que culminará con una presentación abierta al público el sábado, 18 de abril de 2026, en los estudios de Ballets de San Juan, en San Juan.
A nivel internacional, el campo de la danza y la inteligencia artificial está en plena expansión. Proyectos en ciudades como Berlín, San Francisco y Seúl han explorado desde el uso de sistemas entrenados con danzas tradicionales hasta el desarrollo de herramientas digitales para performance en entornos tridimensionales. En América Latina, iniciativas en Ecuador han incorporado incluso experiencias de realidad virtual para acercar la danza a nuevas audiencias. En este contexto, Puerto Rico se incorpora a estas prácticas contemporáneas, aportando una perspectiva propia basada en el cuerpo entrenado como eje central de creación.

El Laboratorio de Danza Imposible plantea un enfoque basado en la experiencia local. Dirigido por la coreógrafa Ana Sánchez-Colberg, el proyecto reúne a doce bailarines de Ballets de San Juan en un proceso de dos semanas de trabajo intensivo, donde la tecnología no sustituye el movimiento corporal, sino que establece un diálogo con él.
Durante el laboratorio, la inteligencia artificial funciona como interlocutora dentro del proceso creativo. A partir de dibujos realizados a mano por los bailarines —que representan su cuerpo en movimiento—, los sistemas generan condiciones espaciales, reglas coreográficas y entornos tridimensionales que los intérpretes exploran físicamente. El movimiento permanece en el cuerpo, sin procesos de captura de datos ni archivo digital del gesto.
El laboratorio integra herramientas accesibles como Claude, desarrollado por Anthropic, Stable Audio y otras plataformas abiertas, lo que permite la participación sin requerir experiencia técnica previa. El énfasis se mantiene en el cuerpo entrenado y en la exploración de nuevas formas de interacción con sistemas computacionales.
El proceso concluirá con una presentación pública el sábado, 18 de abril de 2026, con entrada libre. La actividad incluirá una muestra del trabajo desarrollado durante el laboratorio. Será seguida de un conversatorio entre los participantes, la dirección artística y el público. El objetivo es fomentar una reflexión sobre la relación entre la danza contemporánea y la inteligencia artificial.


