Saltar al contenido principal
San Juan84°☁️ Nublado
HIMNO DE PUERTO RICOHIMNO DE P.R.
PublicidadPublicidad: Anuncio OFIC Medalla Horizontal half pages
Arte

¿Por qué recordamos tanto a Julia?

Por 3 min lectura
Julia

Por Luz Nereida Lebrón Delgado

Ante la conmemoración de los 73 años del fallecimiento de nuestra poeta Julia de Burgos, nos formulamos la pregunta: ¿por qué recordamos tanto a Julia de Burgos? Murió a la edad de 39 años, tirada en una calle de Nueva York sin tarjeta de identificación, sola, enferma, incomprendida y sepultada en una fosa común. Dijo el crítico literario Efraín Barradas que ella es “la más viva de todos los poetas muertos”, pero a la misma vez es un caso paradójico porque recordamos a Julia, pero poco sabemos de su labor periodística, sus ensayos, sus discursos políticos, su visión del Caribe y de Latinoamérica, sus vivencias en Cuba y Nueva York, la complejidad estética de su proyecto poético. Conmemoramos el mito, la figura legendaria y no a la escritora.

Julia permanece presente, antes de cualquier otra consideración, porque fue una gran poeta. En el 1942, el poeta chileno Pablo Neruda, a quien Julia conoció en La Habana, dijo “Julia será de las tres o cuatro mejores poetisas de América”. Su nombre se ha colocado junto a las grandes voces de la poesía latinoamericana del siglo XX. Su poesía está poblada de temas universales como la libertad, la identidad,  la desigualdad y la injusticia, preocupaciones de carácter ontológico y el amor.

Con el peligro de caer en un lugar común, Julia fue una mujer adelantada a su época, por lo que se destaca su resistencia y transgresión a los postulados de una sociedad opresiva, conservadora y patriarcal como era el Puerto Rico de las décadas del 30 y el 40. Defendió la presencia de la mujer en la esfera pública y defendió su derecho a decidir su destino. Es por esto, que se le considera una precursora del pensamiento feminista puertorriqueño.

Además de la defensa por los derechos de la mujer, Julia estuvo muy comprometida con las problemáticas políticas y sociales de Puerto Rico. Usó la poesía como un instrumento de resistencia denunciando el racismo, la desigualdad, la pobreza y el colonialismo del archipiélago.

Cansada de la persecución política y la falta de trabajo, abandona la isla en el 1940 y se marcha a Nueva York, vive dos años en Cuba y regresa Nueva York, donde finalmente fallece. No obstante, a pesar de la distancia y su situación económica, continuaba activa en la lucha por la independencia de Puerto Rico, por el derecho de las mujeres y de las diásporas.

Julia de Burgos es una poeta vigente porque encarna la tensión que todavía se produce cuando una mujer desafía el orden patriarcal. Por medio de su poesía, sigue abierta la invitación que nos hace la poeta para reflexionar sobre nuestras problemáticas no resueltas. Quiero terminar este escrito con unas palabras de mi libro Subalternos y resistencias en la literatura latinoamericana, en un ensayo dedicado a Julia de Burgos que puede explicar su vigencia:

“Ella permanece con la tea y la pluma armada en las comunidades diaspóricas en los Estados Unidos, en todo el Caribe y, por supuesto, en Puerto Rico y cualquier lugar donde se intente profanar el derecho de todos los pueblos a tener su libertad y donde se intente excluir a un ser humano por su género”. Hoy recordamos a esa mujer que solo quiso ser poeta.

Apoye nuestra labor

Ayúdenos a seguir contando nuestra cultura

Si quiere ayudar a que continuemos apoyando la cultura puertorriqueña, puede hacerlo aquí.

Donar con PayPal Pago seguro en PayPal. También acepta tarjeta.
Luz Nereida Lebrón Delgado

Sobre el autor

Consulta las publicaciones y la cobertura editorial de Luz Nereida Lebrón Delgado.

Deja un comentario

Descubre más desde Periódico El Adoquín

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo