Por: John Rivas
Artista Plástico, diseñador gráfico y profesor
En el taller de artes plásticas y diseño, la confrontación del estudiante con el papel en blanco revela una paradoja constante: la dificultad de traducir la tridimensionalidad del entorno cotidiano mediante una estructura lógica. Ante la tendencia habitual del alumno principiante de aplanar la forma o aplicar el color como un mero relleno ornamental, la práctica docente exige herramientas que sistematicen la observación sin sacrificar el rigor plástico. Es precisamente en este punto de intersección entre la teoría espacial, el diseño gráfico, la arquitectura del paisaje y la instrucción técnica donde se sitúa la aportación metodológica de la profesora, diseñadora gráfica, artista plástica y arquitecta paisajista Yanira Delgado.
Docente en los programas de bachillerato en Diseño Gráfico y Diseño de Interiores de la Universidad de Puerto Rico en Carolina, Delgado ha canalizado su trayectoria como educadora y diseñadora gráfica en la publicación de la guía práctica Cómo Dibujar Una Manzana Con Lápices de Colores (Liggius Manly Editorial, ISBN: 978-0-9702015-8-4, impreso en San Juan por HERA Printing Corp.). La obra, concebida en el marco del curso PUCO 3035 (Fundamentos del Dibujo), propone una desmitificación operativa del proceso de ilustración mediante el análisis riguroso de la luz, el control de la presión del trazo y la estratificación cromática por capas.
“En la enseñanza del dibujo analítico nos enfrentamos de forma cotidiana a una problemática recurrente: la incertidumbre del estudiante ante el papel en blanco y la falta de una guía paso a paso para abordar la representación de objetos tridimensionales”, señala la profesora y diseñadora gráfica al examinar el génesis del proyecto. “Los alumnos suelen aplicar el color de manera plana o uniforme, sin entender cómo construir el volumen ni cómo trabajar las capas progresivas de pigmento. Por eso la elección de la manzana responde a una tradición clásica: combina una estructura ovoidal asimétrica con fosas específicas que generan profundidad. Si el estudiante aprende a observar, analizar la luz y controlar el lápiz con precisión, adquiere una estructura lógica aplicable a cualquier disciplina del diseño”.

El texto trasciende la mera instrucción ilustrada para constituirse en un compendio de precisión técnica que sirve como herramienta de instrucción directa en el taller. A lo largo de sus sesiones, Delgado establece un protocolo analítico paso a paso: desde la delimitación estructural en papel Mixed Media de 11’’ × 14’’, pasando por la aplicación de fondos de luz con tonos amarillos y verdes claros, hasta la construcción de densidad corporal mediante la superposición graduada de naranjas, rojos escarlata y borgoña. La obra incluye la especificación formal del soporte, herramientas y la codificación exacta de la paleta cromática, garantizando la repetibilidad del ejercicio en el entorno académico.
Más allá de la representación gráfica de una fruta, el valor pedagógico del manual reside en la transferencia efectiva de destrezas. El dominio del trazo curvilíneo, la graduación de contrastes de sombra y el tratamiento de sombras proyectadas sobre el plano de apoyo constituyen la base operativa para la ilustración comercial, la renderización de espacios interiores y el dibujo analítico profesional.
Con esta publicación, la profesora, diseñadora gráfica y artista Yanira Delgado consolida un modelo de instrucción formal que refuerza el compromiso académico del Departamento de Diseño de la UPR en Carolina, proveyendo al estudiantado de una estructura metodológica sobria, profunda y permanentemente articulada con las exigencias del lenguaje plástico contemporáneo.


