La Galería de Arte: Espacio de Investigación Visual del Recinto de Carolina de la Universidad de Puerto Rico inauguró recientemente la exposición El umbral de lo fantástico: Retrospectiva de Héctor L. Maldonado Rivera, una trayectoria de dos décadas de creación artística que transita entre lo real y lo imaginario. Maldonado Rivera ofreció a El Adoquín un recorrido por estas obras realizadas entre 2002 y 2022.
La muestra, inaugurada recientemente y presentada por la curadora Hiromi Shiba, invita al visitante a atravesar puertas, ventanas y escaleras que conectan distintos universos emocionales, poéticos y simbólicos. “En la exposición se pueden apreciar diferentes mundos, desde reales hasta fantásticos, todos conectados con puertas y ventanas. Puedes entrar por una puerta y recordar momentos de infancia y salir por una ventana para encontrarte con un lugar totalmente mágico”, explicó el artista.
El artista detrás de los umbrales…
Héctor L. Maldonado Rivera es profesor y coordinador de la Galería de Arte, además de responsable de los espacios expositivos del recinto. Nacido en Río Piedras y criado en San Juan, lleva más de 20 años desarrollando una obra que dialoga con la memoria, la niñez, la imaginación y las posibilidades de tránsito hacia otros mundos.
“El título viene de mi interés en llevar el concepto de la fantasía a través de los umbrales. Un umbral es un paso a otra realidad. La idea es que el espectador y yo como artista tengamos ese viaje imaginario a otro lugar. El mundo de lo fantástico”, indicó Maldonado Rivera.

La exhibición reúne una selección de obras en las que los recuerdos, la figura del niño, las transformaciones y la imaginación son protagonistas constantes. “En términos generales, mi obra plástica es una reflexión metafórica y simbólica de la idea de Dios, el mal, la niñez, el lenguaje y la comunicación, el tiempo, la eternidad y niveles de la existencia humana, tanto físicos como espirituales. A través de años de investigación, experimentación y exhibiciones internacionales, mis creaciones han pasado por etapas de cambios formales y conceptuales que han ampliado el lenguaje que las caracteriza”.
En el ámbito de las artes visuales, se denomina retrospectiva a una muestra que presenta cronológicamente las obras de un artista para mostrar su trayectoria. En esta exposición se ofrece un compendio de piezas representativas de varias etapas y periodos de Maldonado Rivera, facilitando la comprensión de su evolución creativa.
El recorrido…
Entre las piezas destacadas se encuentra Dos milagros (2017), obra que participó en Miami y que presenta un espacio sagrado definido por el brillo dorado. Para el artista, esta pieza “es representativa de ese espacio fantástico y ese umbral hacia otra realidad”.
Otra obra clave es En el umbral de lo fantástico (2022), donde se contraponen dos mundos: uno fantástico, lleno de azules, violetas y rosados que no se encuentran de forma natural, y otro realista que evoca el interior de su hogar durante la infancia. “La imagen en la pintura soy yo, de una foto en un primer día de clases”, recuerda Maldonado Rivera, quien describe cómo su imaginación viva lo llevaba a “perderse en sus ideas y pensamientos” durante la niñez.

La exposición también incluye una serie de retratos de niños (2012) ejecutados en carboncillo blanco sobre panel de madera. Se trata de representaciones de familiares, ejercicios figurativos y anatómicos que el artista desarrolló bajo la tutela de Susana Herrero Kunhardt en su etapa universitaria. Estos retratos rescatan memorias personales y rinden homenaje a su formación académica.

Escaleras, cotorras y mundos en tránsito…
El motivo de la escalera, en Luisito (2022), aparece como metáfora del tránsito hacia lo desconocido. En una de sus pinturas más recientes, las escaleras “no van a ningún lado real”, reforzando la idea del abandono y la vulnerabilidad de la niñez.
En esa misma pieza aparece la silueta de una cotorra puertorriqueña, elemento que remite a la libertad, la identidad y la memoria del país. Maldonado Rivera señala que este recurso visual es también un homenaje a un pintor cubano que trabajaba grandes fotografías de cielos con aves escapando desde un borde de la imagen.

Seres, cuentos y mundos perfectos…
La exhibición recoge además las piezas Umbral II y III (2016), donde figuras humanas comparten un espacio común sin interactuar directamente. En estas piezas se sugiere una reflexión sobre el crecimiento, la gestación, lo espiritual y el proceso de nutrir a la niñez.
Uno de los trabajos más significativos es 8, inspirado en sus ocho hermanos. Allí utiliza la forma horizontal del número ocho para evocar el símbolo del infinito, uniendo a todas las figuras en un solo gesto visual cargado de memoria familiar. La obra nace de una reunión luego del fallecimiento de su madre.

En su producción temprana, desde 2002, el artista combinó lápiz y acrílico para crear mundos fantásticos destinados a los niños. “Crear mundos fantásticos donde pudieran vivir los niños con estas formas, que son la esfera, el círculo, la figura perfecta que no tiene principio ni fin”, expresa sobre la pintura titulada Feel (2002).
Para él, los colores primarios y las figuras básicas responden a la esencia primitiva e imaginativa de la niñez. Sobre una serie de pinturas donde los rostros se muestran sin identidad concreta, comenta: “Yo quería que [los rostros] fueran cualquier niño, no uno en particular”.

Una infancia que define al artista…
Detrás de cada obra hay una historia que se remonta a su niñez. Maldonado Rivera recuerda que sus momentos más felices eran aquellos en los que recibía crayolas, libretas o libros de colorear. Su madre fomentó su inclinación artística desde pequeño, inscribiéndolo en clases de pintura.
Un gesto significativo marcó su vida: cuando tenía ocho años, su cuñado Efraín le regaló una revista con ejercicios para aprender a dibujar el cuerpo humano. Décadas después, el artista se la devolvió como muestra de agradecimiento.

Su formación continuó en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, donde completó su Bachillerato en Bellas Artes con concentración en pintura y una concentración menor en Estudios Hispánicos y Literatura Comparada. “La escritura siempre me ha gustado. Cuando pinto, siempre me detengo a escribir cosas”, confiesa.
Una mirada íntima y fantástica
El umbral de lo fantástico ofrece al espectador una experiencia donde la memoria personal se fusiona con lo imaginario, invitando a cruzar umbrales que revelan la sensibilidad de un artista que lleva veinte años explorando la niñez, los recuerdos y la posibilidad infinita de otros mundos. La exposición se presenta como una invitación a detenerse, observar y atravesar las puertas simbólicas que el artista ha construido para que cada visitante encuentre su propia historia al otro lado.
Maldonado Rivera se inspira en fotografías familiares, de las cuales selecciona aquellas imágenes que le permiten construir mundos que luego plasma en dibujos, pinturas y esculturas, donde lo fantástico se integra a una nueva realidad. La fusión que logra entre lo real y lo imaginario se presenta como algo natural dentro de los universos que crea:
“Uno elementos naturales, como las orillas del mar o la espesura de una flora imaginada, con estructuras que sugieren interiores arquitectónicos. Estos entornos se funden para crear una nueva realidad, en donde lo real y lo fantástico, el adentro y el afuera, lo natural y lo creado, develan mundos incongruentes, visualmente únicos”.

Detalles sobre el artista…
Héctor L. Maldonado Rivera nace en San Juan, Puerto Rico, donde vive y trabaja. Se graduó con honores de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (Bachillerato en Bellas Artes con concentración mayor en Pintura y concentración menor en Literatura Comparada y Estudios Hispánicos). Posee una Maestría de la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en Ciudad de México.
Desde 2017, es profesor del Departamento de Humanidades de la UPR en Carolina, donde imparte cursos de Historia del Arte, Apreciación del Arte y Fundamentos de las Artes Visuales. Desde 2022, se desempeña también como coordinador de la Galería de Arte–UPR Carolina.
Sus exhibiciones individuales más recientes incluyen: Bienvenido a casa/Welcome Home (Museo de Las Américas, Puerto Rico, 2011); Blood & Toys II (Miami Design District, Miami, Florida, 2010); y Blood & Toys I (Wynwood, Miami, Florida, 2010). Estas muestras le han ganado aceptación y reseñas en periódicos y revistas internacionales. Mientras que su obra plástica ha sido exhibida en ferias de arte internacional, durante la semana de las artes (Art Basel/Miami Beach) en Miami, Florida, así como en galerías y espacios culturales en Puerto Rico, Estados Unidos (Miami, California, Nueva York), México (Ciudad de México y Querétaro), España (País Vasco) y República Dominicana (Santo Domingo).
Su pasión por compartir lo aprendido en sus estudios, procesos creativos y carrera profesional lo ha llevado a ofrecer clases de arte privadas a individuos y grupos en Puerto Rico, México, Estados Unidos, República Dominicana, Francia y España.
La exposición en la Galería de Arte: Espacio de Investigación Visual del Recinto de Carolina de la Universidad de Puerto Rico estará abierta al público hasta la primavera del 2026. Para más información, puede seguir la red social Faceboom del recinto carolinense de la UPR.


