Hay una cita de Winston Churchill que dice: “El precio de la grandeza es la responsabilidad”. Don Martín Salvatore Laborde ha vivido según esa frase: a pesar de tener un extenso historial amoroso, celebra esta Navidad junto a sus 56 hijos, con quienes, según relata, siempre ha cumplido.
Don Martín Salvatore Laborde nació en Estados Unidos y hace muchos años radica en la ciudad de San Germán. Por ello, al comenzar la época navideña y el tradicional Festival del Arroz con Dulce y Almojábanas, en su cuarta edición, el Municipio de San Germán resaltó a don Martín.
El casanova sangermeño, quien se convirtió por primera vez en padre a los 17 años, agradece a Dios «la gran oportunidad de ser padre de 56 hijos y no deberle ni un centavo a la Administración para el Sustento de Menores (ASUME). Yo nací en Brooklyn, pero resido en Caín (barrio de San Germán) hace muchísimos años”, manifestó.
“Soy el orgulloso padre de 56 hijos; los procreé en 47 mujeres… Me iba, me buscaba una ‘jeva’ y así por el estilo”, recordó el hombre de 65 años.
Por su parte, el alcalde de San Germán, Virgilio Olivera Olivera, resaltó el aprecio que la comunidad siente por Don Martín y su aportación a la cultura local: “Don Martín además de ser una persona muy querida por toda la ciudad de San Germán, es un gran trovador. Le agradecemos su gran amor por nuestro pueblo y cultura”, expresó el primer mandatario de la ciudad.



Resulta necesario replantearse la afirmación de que una persona pudo mantener a 47 mujeres en condiciones equitativas. Esta idea parece difícil de sostener y merece una revisión crítica, ya que no está claro que se haya logrado dicha equidad en la práctica. Celebrar y dedicar un festival a un hombre únicamente por su «virilidad» me parece una auténtica estupidez. Considero que exaltar esa cualidad como motivo de homenaje es cuestionable y puede perpetuar valores poco constructivos para la sociedad. Puedo reconocer el talento de esa persona como trovador, valorando su faceta artística. Sin embargo, no comparto la idea de ensalzarle como «padrote» o referente de masculinidad dominante.
Me parece mas que nada un irresponsable y misógino-no entiendo como dedicar
a una sociedad tan antigua como San Germán la distinción de un individuo que preño a 43 mujeres – las mantuvo y ayudó a criar esos seres humanos que procreó?