En mis cursos de historia, siempre me gusta explicarles a mis estudiantes una breve definición de qué es una moneda. Las monedas son construcciones sociales, son medios de intercambio de algo a lo que se le asigna un valor y tienen poder adquisitivo. No obstante, los orígenes de la primera moneda se remontan al siglo VII antes de Cristo en Asia Menor. Las monedas fueron inventadas en algún momento durante ese siglo y las monedas más antiguas son conocidas en la historia como electrum.
El electrum contenía una aleación natural de oro y plata, la cual se encuentra en los ríos de Asia Menor central; dichas monedas irregulares tenían un patrón de líneas impresas en un lado y una depresión incusa en el reverso. Estas primeras monedas fueron posteriormente reemplazadas por diseños más elaborados relacionados a los usados en gemas antiguas, lo cual incluía diseños de diferentes animales, al igual que diseños geométricos.
La primera moneda que puede identificarse con un reino proviene de Lidia, en Asia Menor, central (actualmente, Turquía). Las monedas lidias presentan la cabeza de un león, la insignia heráldica de la dinastía gobernante. Al igual que sucede con otras monedas antiguas, las antiguas monedas lidias presentaron una sencilla depresión incusa en el reverso, la cual fue creada durante el proceso de acuñación y, al golpear con un punzón, forzaba la plancha metálica en blanco dentro del troquel del yunque.
Los lidios inventaron la moneda y con ello llegó uno de los usos más importantes históricamente del dinero: el dinero como medio de comunicación a través de sus leyendas y diseños. La moneda de una nación suele ser la primera impresión que un visitante tiene de la naturaleza del país. Asimismo, es preciso resaltar que la moneda es un símbolo de la soberanía nacional. Por tanto, bajo esta sencilla definición, se entiende que Puerto Rico no posee soberanía nacional, al no tener moneda propia.
Por otro lado, los diseños y leyendas que se han colocado en las monedas siempre han sido considerados importantes por las autoridades responsables de su emisión, lo que hace que las monedas sean fundamentales para el estudio de la historia, especialmente para lo que nos atañe: la numismática, es decir, el estudio del dinero.
El padre de la historia, el historiador griego Heródoto, mencionó estas monedas lidias en sus escritos. Heródoto nos narró acerca de los trozos de electrum, esa mezcla natural de oro y plata, que se encontraban en los ríos y arroyos de las montañas de Lidia. Para fabricar las monedas, primero se calentaba el metal para ablandarlo. Luego se colocaba en un yunque y se golpeaba con un punzón y un martillo. Esto formaba un lado incuso y las marcaba como monedas. Estas monedas se produjeron en una ceca construida por el rey lidio Ardies (652-615 a.C.) en la ciudad capital, Sardes. Valga aclarar, estas no eran verdaderas monedas según la definición actual del dinero porque no tenían ningún peso estándar ni pureza de metal ni tamaño.
En el mundo moderno, todos sabemos que el uso de la moneda es importantísimo, ya que funciona como el principal medio de intercambio. Ayuda al comercio, a la economía y, a su vez, evita el trueque. Por otro lado, nos sirve como unidad de cuenta para valorar los bienes y servicios. Contribuyendo al ahorro y al funcionamiento correcto de la economía internacional.
Imagen principal: Lydia, Alyattes, Electrum Trite | Baldwin’s


