Un grupo de 40 estudiantes de la Escuela Especializada en Ciencias y Matemáticas Sotero Figueroa ayudó a sembrar 60 plantas nativas para polinizadores cerca del Río Piedras. Esta actividad fue parte de una iniciativa educativa y comunitaria que busca conservar el ambiente y fortalecer este espacio natural.
Las organizaciones Caribbean Ecology y Sierra Club coordinaron la actividad junto con Guarda Río, un grupo que protege y cuida el río en la zona de la Riviera del Río Piedras. Además, participaron siete voluntarios de diferentes entidades.
El objetivo de la iniciativa fue acercar a la comunidad escolar a su entorno natural, ya que la escuela está cerca del río. Como parte de la experiencia, los estudiantes caminaron hasta el área de siembra y aprovecharon el recorrido como parte del aprendizaje.
Con la compañía de dos maestras, los estudiantes participaron en una jornada que resaltó el valor ecológico del río y los esfuerzos para preservarlo. Durante la actividad, escucharon charlas sobre las especies que viven en el ecosistema, como peces, camarones y otros organismos, y aprendieron sobre las amenazas al río, incluyendo propuestas de canalización que podrían afectar su biodiversidad.

“Cuando los niños tienen la oportunidad de tocar, observar y entender la naturaleza, se convierten en sus mejores defensores”, expresó Hernaliz Vázquez, de Sierra Club.
Por su parte, Ashley Toro, de Caribbean Ecology, destacó el componente sensorial de la experiencia. “En una experiencia sensorial, los niños pudieron tocar, oler y observar de cerca las especies que serían sembradas. Así descubrieron cuáles plantas atraen mariposas, abejas, zumbadores, reinitas y hasta murciélagos, entendiendo su rol dentro del ecosistema”, indicó.
Durante la jornada, se sembraron 60 plantas donadas por Para la Naturaleza. La mayoría eran especies nativas como alelí falso, aguacero, algodoncillo, guayaba, Eugenia, Ortegón, dama de día y hoy-mañana-y-siempre, entre otras.
Esta actividad forma parte de un esfuerzo mayor para fortalecer el Río Piedras como uno de los corredores ecológicos del área metropolitana. Desde 2020, comunidades, científicos y organizaciones han impulsado iniciativas de conservación con Guarda Río, promoviendo el uso activo del espacio para protegerlo, mantenerlo y disfrutarlo.


