Para Dagnes Calderón Acosta, el mar es mucho más que parte del paisaje. Es un lugar de encuentro consigo misma, su refugio para el silencio y lugar de constante inspiración. La grandeza del mar, el movimiento de sus olas y los reflejos de la luna forman parte de las experiencias que pone en el barro para dar vida a sus piezas. “El mar me cautiva, el mar es cómplice de mi silencio, cómplice de mi vida y guarda mis secretos”, expresó la artista durante entrevista con El Adoquín.
Su trayectoria profesional comenzó en el campo de la salud, para luego encontrar en la cerámica una manera distinta de trabajar con sus manos. Graduada de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Recinto de Ciencias Médicas, en 1983, completó su especialidad en Odontología Pediátrica en 1985. Dos décadas después, decidió explorar una disciplina artística sin imaginar que se convertiría en una parte importante de su vida. “Me interesé porque decía que, si trabajo con mis manos, quiero hacer algo con ellas que no sea solamente lo de mi profesión”, recordó.
Su interés con la cerámica sucedió en 2006, cuando buscaba cursos que pudiera tomar en la UPR, Recinto de Río Piedras. La elección por el barro se trató inicialmente de una cuestión de disponibilidad. “Fue casualidad. Cuando busqué los cursos de la Universidad de Puerto Rico, el que podía coger por mi horario era con el barro”, recuerda.
Sin embargo, aquella decisión terminó por abrirle un nuevo camino. “Entré al salón con el profesor Redo del Olmo y me cautivó el arte. Desde ese primer día, no he podido soltar el barro”, cuenta con emoción sobre su experiencia comenzando en el arte.

Su formación comenzó en el Taller de Bellos Oficios bajo la tutela de Del Olmo y continuó posteriormente con la profesora Midiam Astacio. A medida que desarrollaba sus destrezas, surgió el interés por conocer otras técnicas y acercarse al trabajo de artistas con mayor experiencia en el medio.
En medio de la búsqueda, forma parte de talleres con ceramistas como Toni Hambleton, Aileen Castañeda, Luis Ivorra, Alberto Bustos y otros expertos de la disciplina. Entre sus experiencias, recuerda su paso por el taller de Toni Hambleton en Cayey, donde encontró enseñanzas que fueron más allá del trabajo artístico. “Era una maravilla, inspirador. La sabiduría, no solo en el barro, sino en la vida que Toni emitía, también influyó en mi forma de ser”, señaló.
La libertad de crear arte con barro
Existen grandes posibilidades de forma y volumen cuando se trabajan las diferentes técnicas de construcción que permite la cerámica. En su práctica, Calderón Acosta ha explorado procedimientos como el pinchado, las planchas y la construcción mediante sogas o rollos de barro. Nos cuenta cómo esta última técnica ocupa un lugar especial en su producción actual.
“La soga me fascina”, comentó al explicar que ese procedimiento le permite trabajar con mayor libertad y desarrollar piezas de dimensiones más grandes y de carácter escultórico.
Todas las obras que ha preparado para su próxima exposición fueron realizadas mediante esta técnica, que consiste en superponer y unir rollos de arcilla para construir poco a poco las formas.

El mar como inspiración y refugio
La relación de Calderón Acosta con el mar se puede ver tanto en los temas de sus obras como en los colores y las formas que utiliza. La isla de Culebra ocupa un lugar muy importante en esa conexión. Es donde mantiene su taller y encuentra el ambiente cercano a los elementos naturales que nutren su proceso creativo. “La naturaleza me fascina y el estar rodeada del mar. Voy mucho a Culebra, estoy en el mar. Me encanta sentirlo”, compartió.
El azul del agua, el movimiento y lo amplio de su horizonte son algunas de las imágenes que viven en su memoria y que luego utiliza de inspiración en sus piezas. La presencia de la luna, principalmente cuando su luz se plasma sobre el mar durante la noche, también es uno de los elementos principales de su propuesta artística.
Una trayectoria de exposiciones y trabajo colectivo
Desde que comenzó su formación artística, Calderón Acosta ha participado en numerosas exposiciones colectivas en Puerto Rico y Estados Unidos.
Entre ellas figuran las Flotas de Barcos de Cerámica de Ballets de San Juan, entre 2017 y 2026; las exhibiciones Pequeño Formato del Colectivo Keramikós de Puerto Rico, entre 2021 y 2025; Animalia, en la Galería Gruppo Italia; Barro Soy, en la Galería Macaón; y La Danza Puertorriqueña, presentada en el Departamento de Turismo y el Museo Cidrense.

También ha participado en exposiciones organizadas por la Asociación de Artistas Plásticos de Puerto Rico, incluyendo su Primer Salón Bienal en el Museo de Historia de Ponce, así como en El Amor como Fuerza Sanadora y Transmutadora, de la Fundación Casa Cortés y la Julia Strong Awareness Foundation.
Su trayectoria incluye, además, presentaciones en la Convención del Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico, la colectiva Barro, Madera y Vidrio en el Viejo San Juan y exhibiciones en Georgia Perimeter College en Atlanta, donde participó en el mural cerámico El Yunque.
Calderón Acosta es también una de las integrantes fundadoras del Colectivo Keramikós de Puerto Rico, agrupación dedicada a la práctica y exhibición de la cerámica.
Como parte de ese trabajo colectivo, participará en una exposición que se celebrará del 13 de noviembre al 11 de diciembre en una galería ubicada en los altos de la joyería El Jibarito, en la calle Cristo del Viejo San Juan.
La muestra reunirá piezas de integrantes del colectivo y permitirá conocer parte de su producción reciente, incluida la obra escultórica que Calderón Acosta ha desarrollado mediante la técnica de soga.
Para más información puede visitar la página de Facebook Colectivo Keramikós de Puerto Rico.



