El 62do Festival de Teatro Puertorriqueño, producido por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), es dedicado al polifacético escritor y dramaturgo puertorriqueño José Luis Ramos Escobar. El evento de homenaje se llevará a cabo el domingo 1 de junio a las 5:00 de la tarde en Abracadabra Counter Café en Santurce.
José Luis Ramos Escobar, a quien se le dedica esta edición, es catedrático del Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico. Autor de varias novelas como Matador de brújulas, El irresistible mundo de Benedicto, Indocumentados, El olor del popcorn y ¡Puertorriqueños?, entre otras. Su extensa trayectoria le ha merecido premios del Círculo de Escritores y Poetas de Nueva York, el Ateneo de Puerto Rico y el Premio Iberoamericano de Dramaturgia que otorga la Universidad Santa María de la Rábida de Huelva en España. Además de ser un reconocido dramaturgo de teatro, ha sido guionista para televisión.
A preguntas de El Adoquín sobre este reconocimiento, sostuvo: “Yo he sido parte de este Festival de Teatro Puertorriqueño durante las pasadas cinco décadas; me siento agradecido del reconocimiento por la participación que he tenido a lo largo de la trayectoria teatral. Llega en un buen momento».
El dramaturgo José Luis Ramos Escobar empezó a trabajar en este festival en 1973, dirigiendo la obra La descomposición de Cesar Sánchez de Walter Rodríguez. Desde 1988, varias obras del mismo se han presentado en el Festival. Tales como Mascarada, Mano Dura, Puertorriqueño, Salsa Gorda, Derecho a Morir, Olor del Popcorn. Esta última ha sido una de sus más destacadas, presentándose en escenarios en Australia, España y Estados Unidos, recibiendo así reconocimiento internacional.
Cómo ve el teatro hoy…
A preguntas de este medio de cómo observa el ambiente teatral de hoy, comenta que ve un movimiento interesante hacia la diversidad. “Una variedad de acercamientos al hecho teatral, muy experimentales algunos. Otros más tradicionales, unos muy apegados al texto, otros desechando el texto y trabajando con la improvisación. Esa variedad de acercamientos lo que hace es ofrecer a diferentes públicos la experiencia teatral… Muy refrescantes las propuestas”.
José Luis Ramos Escobar describe su dramaturgia “de texto”, con unos personajes con una complejidad psicológica y un trasfondo sociológico. “Lo importante es que el texto no ha sucumbido a las tentaciones del mercado. Hay un compromiso con respecto a la finalidad que debe tener la obra de provocar en el público interrogantes sobre la problemática social. Además de la política del país y la herencia que hemos tenido de diferentes eventos históricos. El trabajo con el texto está vivo”, manifestó.

Mensaje a la nueva generación dramática…
A los jóvenes que continúan apostando en el quehacer teatral puertorriqueño, les recomienda que sean perseverantes. “Ante las situaciones adversas que estamos enfrentando con todos los recortes a programas artísticos que ha habido dentro de la realidad de nuestro país y de la dependencia de fondos federales, pues ahora hace falta ese esfuerzo adicional».
«Es un compromiso diario tratar de rescatar, mediante la creación de imágenes teatrales, toda la visión que hay del país y de las situaciones que enfrentamos. Me parece que sí hay futuro para la dramaturgia puertorriqueña, porque hay jóvenes con una formación que siguen comprometidos con el desarrollo de nuevas propuestas. Que experimenten con la estructura y de cómo funcionan para el público el espectáculo, qué provoca en el espectador”, indicó. “Yo soy optimista… Lo que hace falta es mantener el compromiso y mantener el trabajo diario. Seguir tratando cuando las puertas se cierran y abrirlas a la fuerza si es necesario. Todo como forma de resistencia para seguir creando nuevas posibilidades teatrales”, añadió.
La importancia del teatro, la cultura y de las instituciones que la preservan…
Para finalizar, José Luis Ramos Escobar expuso que mantiene la esperanza de que este no sea el último festival de teatro de Puerto Rico. “Que las condiciones adversas se puedan enfrentar con éxito y ojalá que el ICP no se convierta solamente en una forma cultural de generar nuevos ingresos o limitarlos por una visión económica, sino que tenga la posibilidad de seguir cumpliendo con el desafío que le plantea para el público la interpretación de lo que sucede. Yo espero que no sea el último sol trunco, como decía una de las obras, el que veamos este año una posibilidad de renovación, sin llegar a la extinción. Ojalá que las fuerzas del país que dominan los temas del presupuesto, etc., reconozcan la contribución que hace el arte, el teatro en particular, al quehacer cultural y sobre todo a cómo interpretar la vida y la realidad de este país”.
Por su parte, Ismanuel Rodríguez Soto, director del Programa de Artes Escénicas del ICP, señaló a preguntas de El Adoquín que José Luis Ramos Escobar ha tenido una amplia presencia en los festivales de teatro del ICP. “Además, marcó el inicio de una nueva dramaturgia cuando se incorpora en aquel entonces este muchacho joven. Fue la imagen de un nuevo grupo de dramaturgos que recibió el batón de aquella generación de René Marques, etc. Él le ha dado una aportación a la dramaturgia de nuestro país increíble, que ha sido expuesta no solo en Puerto Rico, sino a nivel internacional, en Latinoamérica y en Europa. Además es profesor, tiene unos lazos y aportaciones académicas, sobre todo al teatro puertorriqueño, increíbles”, manifestó.
62do Festival de Teatro Puertorriqueño
En cuanto a cómo le ha ido hasta el momento esta 62da edición del festival, Rodríguez Soto indicó que en el ICP están muy contentos con la amplia respuesta del público. Ya que se han llenado casi en su totalidad todas las producciones. “El público está respondiendo a nuestras estrategias de captación de nuevas audiencias. No importa la crisis que estamos pasando con los fondos federales que han estado cortándose… Nos sentimos muy agradecidos de poder darle continuidad a una institución como lo son los festivales de teatro. Los cuales son patrimonio intangible del pueblo de Puerto Rico. Nos sentimos que demuestra este acto de mantener los festivales vivos, el compromiso de los que trabajamos en la cultura y lo que hemos invertido.
Finalizó expresando que esta celebración “demuestra el compromiso de esa comunidad de gestores culturales, artistas, personas que se encargan de movilizar la agenda cultural de la isla. Quienes, frente a viento, marea, controversias y problemas, nos mantenemos sólidos en nuestra misión. Que es ofrecer cultura y darle continuidad al gran legado que nuestros antecesores dejaron, dándonos un festival de calidad internacional. Tiene 62 ediciones; es uno de los de más historia en Latinoamérica. El que podamos reconocer ese gran valor y que podamos darle continuidad demuestra el compromiso de la institución con nuestro patrimonio”.
Para más información sobre este y otros eventos, puede seguir las cuentas oficiales de los eventos en las redes sociales Facebook, X e Instagram del ICP y CulturalPR.


