El equipo de cardiología intervencional del Centro Médico Menonita de Cayey realizó el primer procedimiento cardíaco en Puerto Rico con el sistema Abbott MitraClip G5, una tecnología que permite reparar una válvula mitral con fuga sin necesidad de una cirugía abierta.
La válvula mitral es una de las válvulas del corazón. Su función es permitir el paso adecuado de la sangre entre dos cavidades del lado izquierdo del corazón. Cuando esta válvula no cierra bien, parte de la sangre se devuelve. A esta condición se le conoce como regurgitación mitral.
Si no se atiende, la regurgitación mitral puede causar síntomas como falta de aire, cansancio, palpitaciones, hinchazón en las piernas y dificultad para realizar actividades diarias. En casos más graves, puede contribuir al desarrollo de insuficiencia cardíaca.
“El Centro Médico Menonita de Cayey tiene una amplia experiencia en la reparación de la válvula mitral transcatéter, con más de 600 procedimientos realizados desde 2014. Incorporar MitraClip G5 en nuestra práctica nos permite seguir ampliando las opciones para pacientes que, debido a su condición clínica, pueden no ser candidatos para la cirugía convencional”, señaló Pedro J. Colón, M.D., cardiólogo intervencional del Centro Médico Menonita de Cayey. “Realizar el primer procedimiento en Puerto Rico reafirma nuestro compromiso de llevar la excelencia cardiovascular e innovación a la isla y ampliar una atención más oportuna para los pacientes con regurgitación mitral”.

El procedimiento cardíaco se realiza mediante un catéter que se introduce por la vena femoral, ubicada en la pierna, y se guía hasta el corazón. Una vez allí, el dispositivo ayuda a unir una porción de la válvula mitral para reducir la fuga de sangre. Según la información proporcionada, la versión MitraClip G5 ofrece mayor control y eficiencia a los médicos durante el procedimiento.
Este tipo de tratamiento puede ser una alternativa para pacientes que, por su edad, condición de salud u otros factores médicos, no pueden someterse a una cirugía convencional. Antes, muchas de estas personas solo podían controlar sus síntomas con medicamentos, aunque estos no necesariamente detenían el avance de la enfermedad.
Uno de los retos en Puerto Rico es que algunos pacientes con regurgitación mitral llegan tarde a una evaluación especializada. En muchos casos, la condición se atiende inicialmente en oficinas de médicos de atención primaria, internistas o médicos de familia, pero sin una evaluación temprana por parte de equipos especializados en válvulas o en estructuras del corazón. Esa demora puede limitar el acceso a tratamientos disponibles.

“Con la introducción de MitraClip G5 en Puerto Rico, Abbott busca fortalecer la educación médica sobre la regurgitación mitral y ayudar a los pacientes que puedan beneficiarse de una evaluación especializada”, dijo Alexandra Ortiz Torres, especialista clínica en Abbott. “Estamos comprometidos en apoyar el desarrollo de terapias estructurales cardíacas que puedan ampliar el acceso a opciones mínimamente invasivas, especialmente cuando un diagnóstico oportuno puede marcar una diferencia importante”.
Desde una perspectiva educativa, los especialistas recomiendan prestar atención a señales como falta de aire, fatiga frecuente, palpitaciones, hinchazón en las piernas o dificultad para realizar tareas cotidianas. Estos síntomas no siempre significan que una persona tenga regurgitación mitral, pero sí pueden indicar la necesidad de una evaluación médica.
Para más información, las personas pueden contactar al centro de llamadas del Centro Médico Menonita de Cayey al (787) 535-1001, extensiones 4803, 5393, 5392 o 5397.


