El público podrá disfrutar de Nostalgia por mi Isla, la exposición itinerante de obras puertorriqueñas del museo ponceño que viajaron a Chicago, Pennsylvania y Florida.
Imagen: Iraida Rodríguez-Negrón, curadora del Museo de Arte de Ponce y comisaria de la exposición. Por: M. Del Valle
La exposición Nostalgia for mi Isla: Pintura puertorriqueña del Museo de Arte de Ponce (1788-1962) llega al Museo de Arte de Puerto Rico (MAPR) en Santurce, como parte de la alianza colaborativa entre ambas instituciones. El MAPR será la cuarta y última sede de esta exposición itinerante que inauguró el pasado 12 de abril en Santurce. Con esta muestra de obras puertorriqueñas, el Museo de Arte de Ponce se une a la celebración del vigésimo quinto aniversario del MAPR.
Al describir su visión para el Museo de Arte de Ponce, su fundador, Luis A. Ferré, expresó el deseo de crear armonías universales con notas puertorriqueñas. Para lograrlo, era esencial incluir arte de Puerto Rico, por lo que, desde su apertura en 1959, el Museo ha presentado y coleccionado obras de artistas puertorriqueños. En la primera exposición se presentaron siete obras de artistas del país, entre estos José Campeche y Francisco Oller. Este compromiso con el arte puertorriqueño ha continuado a lo largo de los años, y hoy día representa aproximadamente el cuarenta por ciento de la colección del museo ponceño.

Durante un recorrido por la exhibición Nostalgia por mi Isla que hizo El Adoquín junto a Iraida Rodríguez-Negrón, curadora del Museo de Arte de Ponce y comisaria de la exposición, pudimos observar obras clásicas del arte puertorriqueño, cuyos temas continúan siendo vigentes en la actualidad, aun con las diferencias de estilos entre las épocas.
La exposición destaca el trabajo de artistas que, siguiendo el legado de Campeche y Oller, influyeron en el desarrollo de la pintura en Puerto Rico durante las primeras décadas del siglo XX. La exposición se enfoca en tres temas habituales en el arte de la época: «Mi hogar», «Mi gente» y «Mi Isla». Estos fueron motivados por el deseo de preservar la identidad puertorriqueña, que sentían estaba en peligro debido a los cambios políticos de finales del siglo XIX.
“Cuando fuimos organizando la exposición, notamos estos temas que se repetían, en especial durante las primeras décadas del siglo XX. Ese interés de representar los paisajes de la isla, su gente, el hogar y los entornos en los que vivían, lo pudimos atar con lo que está sucediendo socialmente en estos momentos. Vemos cómo estos artistas reaccionaban a esos cambios políticos que ocurrieron a finales del siglo XIX y ese deseo de acercarse a la identidad puertorriqueña, por eso esa iconografía del jíbaro y del bohío”, sostuvo Rodríguez-Negrón.
Por ejemplo, destacó cómo Francisco Oller trabajaba el tema de la naturaleza de Puerto Rico, como la utilización de bodegones con frutos puertorriqueños como los cítricos y la batata mameya: “Resaltamos su enlace con la tradición del pasado con el bodegón español, por ejemplo, pero lo presentamos como un antecedente de lo que viene después”.

La nostalgia…
La curadora del MAP añadió que este proyecto surgió del deseo, no solo de mantener la colección del MAP accesible al público durante el cierre temporero de sus galerías principales, sino también de compartir con los puertorriqueños de la diáspora un poquito de nuestra Isla. En ese proceso pudieron identificar esos temas —gente, hogar, paisaje—, que son precisamente los que los puertorriqueños que viven fuera de la Isla añoran y recuerdan con nostalgia.
“La reacción, no solo de los que recuerdan su juventud en la Isla, sino también la reacción de sus hijos, que, aunque han vivido toda su vida en el exterior, han recibido en herencia el amor por nuestra patria. En el Museo estamos muy entusiasmados de presentar este proyecto tan especial en Puerto Rico cuando se inauguró la exposición como parte de nuestra alianza con el MAPR”, expresó.
Una de las piezas es de José Campeche, «El retrato de Doña María Catalina de Urrutia, esposa del Gobernador y Capitán General de la isla Don Juan Andrés Dabán y Busterino». A preguntas del porqué se introduce esta pintura, Rodríguez-Negrón destacó que cuando hicieron la selección y decidieron cuáles iban a ser los temas por resaltar, “…decidimos incluir uno de esos retratos para establecer cómo comienza esa transición del retrato en Puerto Rico; José Campeche es la primera figura en ese momento. Eran puertorriqueños, su clientela era la élite de San Juan; el personaje es la esposa de un gobernador de aquel entonces. Por lo que vamos presentando lo que antecede”.
La clientela del arte durante el siglo XVII eran principalmente figuras de la Iglesia Católica, gobernantes de la isla y la élite acaudalada. Con el tiempo, el mercado fue floreciendo y los artistas fueron proponiendo otros temas.

Hablan las directoras ejecutivas del MAP y del MAPR…
Al respecto, Deborah L. Roldán, directora ejecutiva del Museo de Arte de Ponce, afirmó: “Ha sido una gran experiencia llevar la exposición a ciudades con gran población de puertorriqueños. En Chicago, Illinois; Allentown, Pennsylvania; y Winter Park, Florida, la acogida fue increíble. Para el Museo de Arte de Ponce ha sido un placer compartir un poco del calor y los recuerdos que transmiten estas obras. Y qué mejor cierre que traerlas al Museo de Arte de Puerto Rico, que se encuentra también en la celebración de su aniversario número 25. Nuestras felicitaciones a la institución, su Junta de Síndicos liderada por Juan Antonio Larrea French y su directora, la doctora María Cristina Gaztambide”.
“Para mí, Nostalgia por mi isla es más que una exposición: es un puente entre quienes estamos aquí y los que han tenido que partir”, dijo la doctora María Cristina Gaztambide, directora ejecutiva del Museo de Arte de Puerto Rico. “Habiendo vivido buena parte de mi vida en los Estados Unidos, entiendo profundamente la necesidad de conectar con nuestras raíces, nuestra gente y sobre todo con nuestra tierra. La alianza entre el MAPR y el Museo de Arte de Ponce nos permite celebrar este anhelo común, además de la identidad que todos llevamos en el corazón, sin importar dónde estemos».
Nostalgia por mi Isla estará disponible al público hasta el 17 de agosto de 2025. Las actividades realizadas alrededor de la misma, incluyendo recorridos curatoriales, se anunciarán en las redes sociales de ambos museos. La muestra está acompañada de un catálogo bilingüe completamente ilustrado, que proporciona una valiosa contextualización y análisis de las obras presentadas.
El proyecto expositivo ha sido organizado por el Museo de Arte de Ponce en colaboración con el Museo de Arte de Puerto Rico. El MAPR está localizado en la Ave. De Diego #299 en Santurce, frente al Centro Gubernamental Minillas, y abre al público de miércoles a sábado, de 10:00 a.m. a 5:00 p.m., los jueves con horario extendido hasta las 8:00 p.m. (entrada libre de costo de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.) y los domingos de 11:00 a.m. a 5:00 p.m. Puede comunicarse por teléfono al 787-977-6277 o seguirlos a través de sus redes sociales.


