1898: Bombardeos impactan el Viejo San Juan

Por: Milton Rúa de Mauret

Detrás de toda la belleza del Viejo San Juan, se esconde una historia que incluye momentos de mucha violencia y destrucción. El propósito de sus murallas y sus castillos era la protección de la ciudad de ataques; por su localización geográfica, Puerto Rico fue por mucho tiempo un punto estratégico muy importante. Pero en 1898, la ciudad recibió una no muy buena sorpresa.
Durante la Guerra Hispanoamericana en 1898, el área del Viejo San Juan fue seriamente afectada por el bombardeo por parte de las tropas estadounidenses, siendo el Castillo de San Felipe del Morro, la estructura más castigada. Un total de alrededor de 32 proyectiles de todos los calibres, impactaron esta estructura, causando seis heridos: un oficial y cinco artilleros. En el área del campo del Morro cayeron muchos proyectiles, uno de ellos mató a un soldado de Infantería.
Morro SJ de Ayer Diciembre 2017
Mientras que en el Castillo de San Cristóbal, se recibieron múltiples proyectiles, causando un muerto y siete heridos. Dos obuses fueron dañados y más tarde reparados. Es famosa aquí la historia de un proyectil que atravesó un muro de nueve pies de espesor en el Castillo, entró en la capilla y fue a quedar de pie frente a la imagen de Santa Bárbara, patrona de los artilleros.
Además de los castillos, muchas otras edificaciones se vieron afectadas por los bombardeos ocurridos aquel 12 de mayo de 1898, incluyendo los edificios del Palacio de Santa Catalina -La Fortaleza-, la Iglesia San José, el Cuartel de Ballajá y el Asilo de Beneficencia, donde hoy alberga las oficinas del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Este último, recibió dos impactos, uno de ellos en el muro norte que explotó dentro del dormitorio de niños y otro hirió a una Hermana de la Caridad.
Ballaja SJ de Ayer Diciembre 2017
Otros edificios que sufrieron grandes daños por los impactos de los proyectiles fueron el Manicomio (hoy, Escuela de Artes Plásticas), Casa Blanca, Seminario Conciliar (hoy Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe), La Catedral, el Asilo de la Concepción (hoy Convento de las Siervas de María), y el Ayuntamiento (Alcaldía).
El edificio donde está el Departamento de Estado actualmente, también fue impactado por un proyectil en la cornisa de la estructura, causando que un teniente y tres voluntarios terminaran heridos. Ni el Cementerio Municipal se escapó de los impactos. Dos granadas destruyeron varios de sus nichos quedando al descubierto restos humanos, como toda una escena sacada de una película de terror.
A pesar de que han transcurrido aproximadamente 120 años que estos bombardeos impactaran la ciudad amurallada, el Viejo San Juan sigue en pie gracias a sus magistrales e imponentes estructuras construidas durante los pasados cinco siglos. Esta ciudad continuará siendo uno de los orgullos de todos los puertorriqueños y uno de los lugares más visitados por los turistas de todo el mundo, aun tras el paso de dos potentes huracanes. Si se logró recuperar de todas las invasiones y de muchos años de olvido, el Viejo San Juan sin duda podrá recuperarse de los estragos causados por el ciclón y volverá a brillar su luz y a retomar su magia.
Fuente: 1898 Sociedad de Amigos de la Historia de Puerto Rico, Inc

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  1. José F. Maldonado says:

    Entiendo que la destrucción no fue mayor porque la mayoría de los proyectiles cayeron en la bahía. Los Norteamericanos creian que la flota Española estaba atracada allí; solo habían dos barcos que salieron al encuentro.

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