De manera permanente y a gran escala, en Puerto Rico y en diferentes lugares del mundo, Roberto Biaggi ha dejado su gran versatilidad artística marcada en cada uno de sus trabajos en mosaico. Hoy se adelanta a terminar su nueva obra Vuelo Endémico en la entrada hacia el Condado donde se encuentran la avenida Roberto H. Todd y el puente del expreso Baldorioty de Castro. Con este trabajo pretende rendirle tributo al mural que lo acompaña, debajo del puente del expreso, realizado en 1979 por Rafael Rivera García. Vuelo Endémico alcanza una altura de 15 por 75 pies de ancho.

En entrevista con este medio, el creador de ésta y un sin número de piezas que ya se han integrado al paisaje boricua, Roberto Biaggi explicó que la nueva obra es una bienvenida al área del Condado, como un tributo a Rivera García. “Yo quería hacer algo que lo complementara. Este se llama Vuelo Endémico, cuyos personajes son nuestros pájaros endémicos. En un lado tiene al Múcaro puertorriqueño, al Pitirre y a la Reinita, en el otro dos Colibríes, Zumbadores y San Pedrito. Es una enseñanza de nuestra fauna. Mi abuelo, Virgilio Biaggi, escribió un libro sobre las aves de Puerto Rico. Toda la vida [he estado] inmerso en ese tema, me gusta enseñar sobre los pájaros, por lo que es un tributo a mi abuelo. A su vez en una pieza un poco abstracta, haciendo de igual manera tributo a la de Rafael Rivera García. Tomé prestados elementos del ese mural, para que tuviera sentido”.
Cabe destacar que el Dr. Virgilio Biaggi fue autor de varios libros y decenas de artículos científicos sobre las aves de Puerto Rico, peces, vida silvestre y conservación de recursos naturales de la Isla. Las Aves de Puerto Rico (1970) fue una de sus publicaciones más destacadas.
Adentrándonos en sus principios en el arte, Biaggi (Mayagüez, 1973) habló sobre cómo surgió este interés en los mosaicos. Fanático del diseñador y arquitecto catalán Antonio Gaudí, Biaggi cuenta que desde muy pequeño le ha gustado dibujar, en especial plantas arquitectónicas. “Nací con la vena de dibujante, pero cuando llegó ese momento de decidir qué hacer con mi vida, fui con una beca de tenis a la universidad, pero ser profesional de ese deporte no era mi interés- sabía que tenía una inclinación hacia la arquitectura. Yo dibujaba mi casa y las elevaciones; los espacios donde vivía, los descifraba y los dibujaba”, señala el mosaiquista.

Por lo que estudió su bachillerato en arquitectura en Washington University en St Louis y recuerda que adyacente a la universidad había una escuela de arte a la que también frecuentaba para tomar clases de pintura y dibujo. Sus principales mentores fueron pintores y artistas, mayormente, que fungían como profesores en su misma escuela de arquitectura. Más adelante hizo una maestría en Los Angeles Southern California Institute of Architecture, ya que como fanático del surfing siempre soñó vivir en ese estado. Lo recuerda como un lugar fascinante, ya que lo motivaba a crear, a construir.
En Los Ángeles se topa con otro artista puertorriqueño, Celso González, con quien comenzó a colaborar cerca de 1997. Empezaron a trabajar proyectos, a diseñar y hacer muebles. Eventualmente les llegó la oportunidad en Puerto Rico de remodelar el centro comercial Country Club en Carolina. Aquí se les ocurrió realizar un mosaico, para que su fachada se viera como una obra de arte. Mientras realizaban este proyecto, se les acercó el fenecido alcalde de Carolina José Aponte de la Torre a ofrecerle un proyecto de arte público en una pared de casi 500 pies lineales en la avenida Monserrate. Desde este entonces Roberto ha estado envuelto en el desarrollo de increíbles trabajos, completando un gran número de estos junto a su empresa Robi Design + Build.

El proceso de un gran trabajo
Sobre cómo realizar uno de sus proyectos en mosaico, Biaggi cuenta la complejidad de hacerlo: “No hay dibujo que yo no pueda hacer, que no pueda traducir en mosaico, por más detallado que se me ocurra el diseño. Cualquier cosa que yo pueda pintar con un pincel o con una brocha, lo puedo hacer con una loseta. Nosotros en el grupo tenemos la capacidad de traducir cualquier dibujo en loseta. La flexibilidad que hablan de la pintura es la misma flexibilidad que tengo a estas alturas como mosaiquista».
El artista explica que el proceso empieza muy parecido al de un mural en pintura, la diferencia es que es necesario la remoción de la pintura original. Por ejemplo, el mural de Doña Fela, localizado en Puerta de Tierra frente a la entrada del Escambrón, se hizo en un muro construído hace años con capas de pintura y pasquines. Para este proyecto se removieron cerca de siete capas de pintura, pasquines y grafiti acumulados con los años. El meticuloso proceso de limpieza requiere dejar el concreto expuesto en su totalidad. Tiempo después terminaron la acera frente al mural.

Su trabajo, que realiza junto a su equipo de trabajo, no solo ha sido plasmado en Puerto Rico, sino en otras ciudades en el exterior. Contó que durante los últimos años ha trabajado mucho en la ciudad de Tampa. Tiene otras obras en Gainesville, Miami y Jacksonville. En Los Ángeles ha realizado murales en Hollywood y Santa Mónica, además de El Barrio en la Ciudad de Nueva York y participado en varias competencias internacionales. Ha hecho trabajos de exterior y públicos como de interiores. En 2009 ganaron una competencia en Taiwán con una pieza de 2,000 pies cuadrados en el metro de ese país, lo que llevó a su equipo de trabajo y familia a vivir en Taiwán por el tiempo que tomó terminar la obra.
En el Municipio de San Juan, Biaggi ha realizado monumentales piezas. Por ejemplo, en las escaleras que suben hacia el Teatro Tapia en Viejo San Juan, el artista realizó el Corazón de San Sebastián. Otro proyecto lo llevó a cabo en el parque Luis Muñoz Rivera, una pieza interactiva con fuente de agua, área de piscinas y puentes que cubrieron con mosaicos. En la entrada al Parque Central, lograron un mural mosaico con el rostro de Hernán Padilla, mientras que en el redondel que va hacia la avenida Kennedy, está la obra Volando Bajito con pájaros que no son endémicos, pero que se han convertido en parte de la fauna puertorriqueña.

En Río Piedras, se hizo una pieza entrando desde la avenida 65 de Infantería hasta la Plaza de la Convalecencia. Con edificios emblemáticos como la iglesia, la Universidad de Puerto Rico, los nombres de barrios y el rostro del compositor Rafael Hernández. A Biaggi le gusta mucho hacer rostros con un estilo fotorealista. Ha hecho homenajes a importantes figuras puertorriqueñas como Roberto Clemente, Julia de Burgos, y el boxeador de Salinas Ángel «Cholo» Espada.
“Lo que me gusta del arte público es que ves estas piezas y no hay nada más bonito que aprender mientras las miras, nuestros grandes deportistas, artistas… los mosaicos, como son permanentes, son una oportunidad brutal de dejar esa huella. Es como una escuelita en la calle”, añadió. Mientras que en el Coca Cola Music Hall tiene las obras de Tito Puente, Rita Moreno y Héctor Lavoe. Tras un poco más de dos décadas de trayectoria en el arte del mosaico, Roberto Biaggi finalizó expresando: “Tuve la suerte de llegar a la técnica del mosaico, una técnica milenaria. De ser un dibujante chamaquito en papel, a montar estas obras que sé que van a durar para que la vean los hijos de mis hijos; ha sido una fascinante evolución. El legado del artista está en su trayectoria. Uno como artista no se quita hasta la muerte”.



Maravilloso artista, maravilloso artículo!
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Excelente
artista , felicitaciones !
Su abuelo el Dr. Biaggi fue profesor mío de ornitología en el CAAM , tremendo ser humano.