El portal de noticias de ciencia y salud Live Science, informó recientemente que una nueva vacuna «universal» contra el cáncer podría revolucionar el tratamiento oncológico al estimular el sistema inmunológico para atacar los tumores y potenciar los efectos de las terapias ya existentes, según sugiere un reciente estudio en modelos animales.
A diferencia de las vacunas tradicionales que previenen enfermedades infecciosas como la gripe, esta vacuna está diseñada para combatir cánceres ya presentes en el organismo y prevenir recaídas tras un tratamiento exitoso. Al igual que las vacunas virales, su función es entrenar al sistema inmunitario para identificar proteínas específicas: en este caso, las asociadas a células cancerosas.
Sin embargo, el desarrollo de vacunas contra el cáncer enfrenta un reto importante: las proteínas que sirven como blanco para el sistema inmune suelen variar entre pacientes. Esto implica que, en muchos casos, las vacunas deben personalizarse, un proceso que puede tardar semanas o meses. Durante ese tiempo, los tumores pueden mutar y reducir la eficacia del tratamiento.
La promesa de una vacuna «universal» radica en superar esa barrera. Identificando elementos comunes en distintos tipos de cáncer que puedan ser atacados por el sistema inmunológico, independientemente de las mutaciones individuales del tumor. La próxima fase en humanos será clave para evaluar su seguridad y efectividad.
«Pueden pasar meses desde el momento en que se obtiene el espécimen de un paciente hasta que en realidad recibe una terapia personalizada», señaló el autor principal del estudio, el Dr. Elias Sayour, oncólogo pediátrico de la Universidad de Salud de Florida. Sayour y sus colegas se preguntaron si podrían diseñar una vacuna contra el cáncer que no requiriera esta personalización y, en cambio, provocara una respuesta inmune general para mantener a raya el cáncer. «La idea de que algo podría estar disponible de inmediato, aunque de una manera no específica… Podría ser revolucionario para la forma en que unimos la terapia y cómo manejamos a los pacientes», añadió Sayour a WordsSideKick.
Basada en ARNm, la vacuna experimental activa las defensas inmunitarias desde su raíz…
Live Science destacó la vacuna experimental, cuyos avances fueron publicados el 18 de julio en la revista Nature Biomedical Engineering. Utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm), la misma plataforma que permitió el desarrollo rápido de las vacunas contra el COVID-19.
En este caso, el ARNm no contiene instrucciones para imitar un virus, sino para estimular directamente las defensas inmunitarias del cuerpo. Específicamente, la vacuna activa el sistema inmunológico «innato», la primera línea de defensa del organismo, en lugar del sistema «adaptativo», que responde más tarde pero de forma más especializada.
El objetivo principal, según lo informado por Live Science, es inducir la producción de interferones tipo I. Las cuales son unas proteínas que desempeñan un papel clave en la respuesta inmunitaria temprana. Además de que regulan la inflamación y ayudan a detectar células cancerosas para su eliminación. En pruebas realizadas en ratones, los científicos demostraron que esta señalización inmunitaria es esencial para frenar el desarrollo de tumores en sus etapas iniciales. Cuando los interferones son bloqueados, el crecimiento tumoral se acelera notablemente.
Además, los investigadores observaron que esta activación temprana de interferones es fundamental para el éxito de tratamientos como los inhibidores de puntos de control inmunitarios. Estos medicamentos, ampliamente utilizados en oncología, eliminan los frenos del sistema inmune para que pueda atacar al cáncer de forma más agresiva. La vacuna de ARNm podría mejorar la eficacia de estos tratamientos al preparar el terreno inmunológico desde el inicio.


