Historia del Viejo San Juan | Historia del camino desde Caparra a San Juan: 1517

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Por Carmen Alicia Morales

El 4 de marzo de 1516, un documento de la Real Hacienda de Puerto Rico relata que llegó, al puerto cerca de Caparra, un cargamento que traía, entre otros productos, “…155 azadas … 300 azadones (sirve para romper tierras duras y cortar raíces delgadas) de pico… 20 barras grandes…100 barras pequeñas…100 almocafres (sirve para escardar y limpiar la tierra de malas hierbas) de hierro”. Estos instrumentos venían envueltos en una estera de esparto. Parecería, al leer sobre esta gran cantidad de azadas y azadones, que los colonos se disponían a expandir su hato para la alimentación de la villa o iban a ser usados para invertir en las minas de oro.


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Sin embargo, existe un documento revelador sobre el para qué del uso del cargamento de herramientas, se encuentra relacionado con la mudanza de los colonos al islote de San Juan. Es una carta mandada, 18 meses después de la aparición de estas herramientas, por el licenciado Rodrigo de Figueroa al rey Carlos I de Castilla el 12 de septiembre de 1517. Figueroa había sido escogido por el rey para el delicado trabajo de examinar la isleta, preparar un estimado de las disposiciones y gastos necesarios para ponerla en condiciones para habitarla, y comunicarle el adelanto de los preparativos. La carta confirma al rey Fernando el Católico, que el secretario Lope de Conchillos (dueño de las minas de oro) había entregado los indios que se la había pedido por medio de la intercesión y ayuda de los padres jerónimos para la construcción del camino entre Caparra y el islote. Lope de Conchillos era un aragonés miembro del Consejo de Castilla, que ejercía su labor como secretario real de Fernando el Católico, guardián de la reina Juana I de Castilla y gobernador absoluto del Consejo de Indias (1509-1515). El camino estaba ya casi terminado en 18 meses y probablemente lo que faltaba era el trecho al cruzar desde el puente al asentamiento fundacional (en la Puerta de San Juan). Y le convenía a Conchillos que existiera un camino amplio, cómodo, de buen paso entre la ciudad y las minas de oro por ser él dueño y desear tal comodidad para acarrear oro desde las mismas al nuevo puerto que se establecería en San Juan. Y es con este apoyo que se obtiene la mano de obra para construir el empedrado entre la villa de Caparra y San Juan del 1516 al 1517.

¿Quién estuvo a cargo del diseño del camino? Durante las vistas públicas se destacan tres vecinos que conocían la isleta muy bien y el lugar apropiado para establecer un pozo de agua y este es el requisito que determinaría la decisión del establecimiento del asentamiento y el puerto de la ciudad. Los colonos Miguel de Aguilar (cantero), Diego Ramos, y Juan Martínez Pena habían explorado la isleta hacia año y medio y a la altura del área dónde se planificaba el asentamiento habían probado agua de un pozo y se hallaba buena. Diego Ramos, por otro lado, había visitado la isleta de continuo durante ocho años y
aseguraba que en el mismo lugar había una fuente de agua fresca y que además “… de otros manantiales hay en ella”. Juan Martínez Pena llevaba cinco años explorando la isleta y confirmaba lo mismo sobre la fuente de agua de la cual marinos toman y se proveen para su viaje. Y con este conocimiento en mente se establece que el camino se construirá desde Caparra hasta llegar a esta localización fundacional de un puerto y un pozo (hoy día la Puerta de San Juan).

Sin embargo, el único colono con el oficio de “cantero” que aparece en los documentos de la real hacienda entre 1508 y 1528 es Miguel de Aguilar. La labor de Aguilar era la de localizar cantera, extraer las piedras de la cantera, labrar las piedras y acomodarlas en el camino. Se proyecta entonces un camino, una calzada y un puente en dónde puedan transitar caballos y acarrear materiales en carretas entre Caparra y el asentamiento de la nueva villa y un puerto. Sin embargo, la labor de Aguilar se extiende al diseño y la implementación de la construcción de la estructura del puente. El puente pasa a llamarse el Puente de Aguilar, debido a su destacada labor en esta empresa, dentro del panorama de la infraestructura original de la ciudad de San Juan. Corrobora el nombre y su existencia durante un largo periodo de tiempo el mapa holandés de 1644 en el que aparece el Puente de Aguilar construido en 1517. Podemos concluir, con esta incursión documental que el primer trecho de la Carretera Número 2 que existe hoy día entre Caparra y San Juan, fue originalmente parte de la calzada de los colonos que construyen, dirigidos por Miguel de Aguilar en 1517.

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