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Por: Senadora Keren Riquelme Cabrera

La medallista olímpica puertorriqueña Jasmine Camacho-Quinn ha reiterado el honor que le ha sido representar a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos en Tokyo. Ha sido una sorpresa en todos los sentidos para la mayoría de los que vivimos en la isla y para aquellos que siguen de cerca las incidencias de todo lo que hace Puerto Rico fuera de sus 100 x 35.

Sorprende que no habíamos oído de ella antes, pero luego de conocerla aprendimos de una madre que le enseñó a una niña que no importa en qué estado naciera, eso no le impedía sentirse puertorriqueña.

Sorprende también que, aunque tenía las calificaciones para competir en el equipo olímpico a nivel nacional decidió hacerlo por Puerto Rico.

Y sorprende que una puertorriqueña, representándonos ante la competencia deportiva más importante a nivel mundial no hablaba español como primer idioma y aun así sigue diciendo, “Decidí competir por Puerto Rico porque es una parte de mí”.

Y es precisamente es el orgullo de sentirnos representados que no se desvanece y convive sin conflicto al sentir la protección y la seguridad que nos otorga la ciudadanía americana.

Es una parte de mí, la bandera puertorriqueña y al igual que Jasmine Camacho, la bandera americana. Es una parte de mí, la moneda común, mi pasaporte azul, mi orgullo cuando mis soldados ganan una victoria junto al ejército de los Estados Unidos, hombro con hombro con nuestros hermanos americanos. Allí no somos de San Juan, Camuy, Humacao o Barranquitas, allí somos americanos representando dignamente nuestra bandera y nuestros municipios porque no dejan ser parte de uno.

Participar en los Juegos Olímpicos, en los concursos de belleza, en las competencias mundiales como Puerto Rico no está en juego al ser parte de la unión americana. No se deje engañar. En Tokyo 2020 (o 2021), compitieron 206 países cuando existen solo 194 países soberanos reconocidos por la ONU. La razón es porque antes del 1996, las normas del COI permitían entrar a formar parte de los Juegos Olímpicos a países o regiones que eran territorios dependientes de otras naciones. Así que siempre y cuando dicho país o territorio tenga un Comité Olímpico que sea aprobado por el Comité Olímpico Internacional (COI) puede competir. Y si fue creado antes de 1996 podrá seguir compitiendo como lo es el caso de Puerto Rico.

Dicho esto, puede respirar y sentirse seguro que nuestra bandera seguirá cosechando victorias, nuestras hermosas mujeres podrán competir dentro o fuera del Miss USA y seguiremos sintiendo la misma emoción de escuchar la borinqueña cuando seamos el Estado 51 porque Puerto Rico sigue siendo parte de mí.

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